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| 4. PATOLOGÍA PROSTÁTICA |
| La Próstata. |
La próstata es una glándula accesoria
sexual masculina impar, que junto a las glándulas periuretrales
y las vesículas seminales participa en la
producción del líquido seminal.
Se
encuentra situada en la zona central pélvica.
En el varón adulto entre los 20 a 40 años
su tamaño es de unos 20 grs., como el de
una castaña. A partir de los 40 años
puede presentar un mayor o menor crecimiento, que
puede generar la sintomatología que se conoce
como Hiperplasia Benigna
de Próstata (HBP),
síndrome prostático o prostatismo. Por
otra parte la incidencia
y prevalencia del Cáncer de próstata aumentan
a medida que avanza la edad (las autopsias han demostrado
evidencias histologicas de cáncer de próstata
en casi el 50% de hombres fallecidos en la novena
decada de la vida.
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Habitualmente, hasta hace unos años,
la mejor opción terapéutica en la HBP era
la quirúrgica. Con la llegada de nuevos tratamientos
farmacológicos, se abren unas expectativas
a la población en general.
Respecto al Cáncer
de Próstata,
en muchos pacientes es posible un control
a largo plazo e incluso la curación. Aproximadamente
del 40 al 75% de los pacientes diagnosticados hasta hace algunos años de Cáncer
prostático, padecen enfermedad diseminada
en el momento del diagnostico, siendo estos casos
los que conllevan mayor mortalidad.Cuando los pacientes
son diagnosticados precozmente y tienen tumores de
bajo grado limitados a la próstata, la supervivencia
es idéntica a la de los controles de la misma
edad sin tumor.
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| LA HIPERPLASIA PROSTÁTICA BENIGNA (HPB). |
En necropsias de varones se observa crecimiento
glandular en el 60 por ciento de los varones mayores
de 60 años y en un 90 por ciento de los mayores
de 80 años, pudiendo aparecer en el 100 por
ciento de los mayores de 90 años.
Aunque su origen no es bien conocido, se sabe
que con la edad, el nivel de producción de testosterona
por el testículo disminuye, y aumenta ligeramente
el nivel de estrógenos.
Además de los factores hormonales en la génesis
de la HBP, se han descrito otros factores posiblemente
relacionados en su etiología:
- Factores genéticos : aparece con más
frecuencia en familiares de primer orden.
- Factores
dietéticos. El consumo de vegetales ricos
en carotenos y fitoestrógenos
podrían tener una acción protectora
a la HBP.
- Factores de raza.
La HBP se observa más en negros
americanos que en blancos americanos. Igualmente,
es más prevalente en judíos y menos
en los pueblos orientales.
¿Qué Síntomas
se pueden notar?
La HBP produce una obstrucción que afecta,
principalmente, a la vejiga, produciendo alteraciones
en la contractibilidad y capacidad (compliance)
del detrusor. En las situaciones
leves la obstrucción es mínima
y el detrusor puede compensar la dificultad de
salida miccional.
Inicialmente suelen predominar los síntomas
obstructivos:
- Dificultad y retraso en el inicio de la micción.
- Disminución de la fuerza del chorro miccional.
- Micción intermitente y prolongada.
- Goteo postmiccional.
- Sensación de vaciado incompleto.
- Retención urinaria o incontinencia por rebosamiento.
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En un 70-80 por ciento de los pacientes pueden aparecer síntomas
irritativos producidos básicamente a
nivel vesical, como son:
- Urgencia miccional.
- Aumento de frecuencia miccional nocturna y diurna (Polaquiuria).
- Dolor suprapúbico.
- Incontinencia por urgencia miccional.
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Si lo desea puede hacer el test
Diagnóstico
inicial en Consulta:
Exploración física. La exploración
imprescindible en todo paciente con un síndrome
prostático es la realización
del tacto rectal, en el que se obtiene información
acerca de la sensibilidad, tamaño, consistencia,
límites y movilidad de la glándula
prostática. El principal objetivo
es poder descartar la presencia de un cáncer
de próstata.
Ecografía. Se debe evaluar no solamente la
Próstata sino que además, los riñones
y la vejiga.
Análisis de orina, y en sangre
para valorar la función renal mediante
la determinación de los parámetros
renales y el PSA (Antígeno Prostático
Específico) que es una
proteasa glucoproteica, segregada por las
células epiteliales prostáticas , y
que en pacientes afectos de HBP puede estar elevado,
aunque habitualmente resulta más elevado en
pacientes con Cáncer de próstata.
Enfoque terapéutico:
Existen tres opciones terapéuticas:
- A) Conducta y vigilancia. Implica monitorizar y controlar la evolución
de la enfermedad sin utilizar un tratamiento activo,
evaluando periódicamente al paciente. Es
una opción válida en aquellos pacientes
de edad avanzada, en los que la sintomatología
es bien tolerada.
- B) Tratamiento médico. Existen
básicamente tres grupos de fármacos:
- La
Fitoterapia. Son
extractos vegetales purificados, compuestos
por fitoesteroles y citoesteroles. Hay
autores que cuestionan su efectividad.
- Tratamiento
hormonal: Los
inhibidores de la 5 alfa reductasa. La
próstata para su desarrollo presenta
una dependencia de la testosterona, que dentro
de la próstata
se transforma en un precursor la DHT (Dehidroepiandrosterona)
por acción de la enzima 5 alfa reductasa.
Estos fármacos actúan inhibiendo
la acción de la enzima 5 alfa reductasa, y
por lo tanto suprime los niveles de DHT en
un 80-90 por ciento. Estos fármacos
preservan los niveles plasmáticos de
testosterona, causando pocos efectos secundarios
en la erección.
- Alfa
bloqueantes. Actúan
sobre el componente dinámico de la obstrucción,
relajando la musculatura lisa del cuello vesical
y de la próstata, reduciendo la resistencia
uretral y mejorando el vaciado vesical y la
sintomatología.
- C) Tratamiento quirúrgico. El tratamiento
quirúrgico es el que ofrece una mejor respuesta
para los síntomas. Está indicado
en pacientes con síntomas severos y mala
calidad de vida , o con
síntomas moderados en los que no es efectivo
el tratamiento farmacológico
y por ultimo , en los presentan complicaciones
(infección
urinaria recurrente , Hematuria recurrente , Litiasis
vesical., Retención
urinaria , Insuficiencia renal , divertículos
vesicales).
- RTUP (Resección Endoscopica
transuretral). Está considerada
la piedra angular en el tratamiento de la HBP,
y su técnica consiste en extirpar mediante
resectoscopio el tejido prostático hasta
la cápsula
. Es
una técnica que, aunque aporta beneficios,
no está exenta
de complicaciones. Puede ocasionar eyaculación
retrógrada en el 70-90 por
ciento, disfunción eréctil en
el 5 por ciento e incontinencia en menos del
1 por ciento. Una de las últimas innovaciones técnicas encaminadas a disminuir la morbilidad de la RTUP es el bisturí bipolar, instrumento que no necesita placa de bisturí, realiza corte y hemostasia al mismo tiempo, y utiliza suero fisiológico como líquido de irrigación; produce la vaporización y necrosis coagulativa del tejido prostatico hipertrofico, disminuyendo la perdida hematica hasta niveles muy significativos (Gyrus Plasmakinetic).
- Incisión
transuretral de la próstata (ITUP).
Está indicada
en próstatas más pequeñas
. Esta técnica consiste
en realizar por vía endoscópica
una serie de incisiones en la comisura vesical
hasta el veru montanum y presenta menos complicaciones
que la RTUP.
- Prostatectomía abierta. Es una técnica
que se utiliza en próstatas grandes
de 80 o más gramos y complicadas (divertículos,
litiasis, etc.). Generalmente, se usa la vía
suprapúbica simple y presenta unas tasas
de mejora ligeramente superiores a las de la
RTUP, así como
una morbilidad similar.
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- D) Terapias mínimamente
invasivas. Son
técnicas menos efectivas, algunas
en fase de investigación y otras con poca
experiencia clínica. El
fin de estos procedimientos es reducir el volumen
de la zona prostatica
de transición mediante:
- Termoterapia
con microondas (TUMT). Dentro
de la Tecnología sofisticada, es la que
más
ha demostrado su efectividad. Produce una
necrocoagulación con
reabsorción de tejido a partir de la inflamación
y también eliminación con la micción
de la zona esfacelada. El tratamiento dura aproximadamente
1 hora, y se efectúa bajo sedación
y sin Ingreso hospitalario. Nuestro Centro
es pionero, en la Comunidad Valenciana, y el que
tiene mas experiencia en España desde
1992 en la realización de este tipo
de tratamiento.
- Electrovaporización.
Es una técnica que usa energía
eléctrica de alta intensidad y aparentemente
presenta algunas ventajas, ya que disminuye
el sangrado.
- Otras: Ablación
con láser, en sus diferentes vertientes (ablación
visual de láser, láser holmio, láser
verde, láser intersticial); Ablación
mediante radiofrecuencia (TUNA)., Hipertermia
transrectal y transuretral.
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| Mecanismo de accion en la Termoterapia Prostatica Transuretral con Microondas. |
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| CANCER DE PRÓSTATA |
En Estados Unidos y en muchos países
de Europa, el carcinoma de próstata
es el segundo cáncer mas frecuente (después
del de pulmón) y la tercera causa de muerte
por cáncer en los hombres. Si
nos ceñimos a EEUU, el adenocarcinoma
de próstata es el tumor maligno más
frecuente en los varones mayores de 50 años,
y su incidencia aumenta con cada década de
la vida.
En España, el Ca de próstata supone
según las ultimas estadísticas, la tercera
causa de muerte por cáncer. La
tasa de mortalidad es de 18, 1 por 100.000 habitanes
y año, lo que en números absolutos quiere
decir que cada año morirán, en
directa relación con este tipo de cáncer,
7200 hombres.
Aunque la Causa del cáncer
es desconocida, se han definido algunos factores que
contribuyen al desarrollo de la enfermedad:
- Edad. La
incidencia y prevalencia del Cáncer de próstata
aumentan a medida que avanza la edad. También
llama la atención la baja incidencia de
la enfermedad por debajo de los 50 años. En
general se recomienda que el examen rectal anual para
la detección del cáncer de próstata
comience a los 50 años. Una impresión
clínica muy extendida entre los especialistas
que tratan este cáncer, es que la enfermedad
es más virulenta y rápidamente progresiva en
los hombres más jóvenes.
- Raza. Es
difícil separar los factores raciales de otras
influencias, como cultura, dieta y ambiente, incluso
dentro de un mismo país. Los índices
mas elevados de fallecimientos por CA de Próstata
se dan en Países
Escandinavos. EEUU y países del
norte de Europa son similares, mientras son algo más
bajos en Israel, sur de Europa y Sudamérica. La
incidencia mas baja la presentan los países
orientales.
- Factores Familiares. El
CA de próstata aparece con mas frecuencia
en los hijos y
consanguíneos (hermanos) de los pacientes que
han desarrollado a enfermedad.
Se desconoce si esto es una predisposición genética
para padecer CA prostática, o es simplemente
un reflejo de la exposición a influencias ambientales
similares. Pero lo que los estudios vienen a subrayar
es la prudencia de un examen rectal preventivo y un
cuidadoso seguimiento de los varones de las familias
de pacientes con CA de próstata.
- Enfermedad
Prostática Previa Una
preocupación común entre los hombres
con enfermedades no malignas de la próstata,
es la posible asociación con el desarrollo
posterior de un carcinoma. No hay evidencias
convincentes de que una historia de prostatitis bacteriana (lesiones
distróficas precancerosas)
o no bacteriana, o una uretritis (hipótesis viral
venérea),
predispongan al desarrollo de carcinoma.
- Hay datos
conflictivos respecto a la asociación
entre Ca de próstata y Practicas sexuales. Algunos
estudios relacionan la hiperactividad y
la promiscuidad sexual con un elevado riesgo
de cáncer prostático.; mientras otros
sugieren que el riesgo es mayor para quienes presentan
una actividad sexual reprimida.
- Dieta.
Se aprecia una confusión similar, respecto
a la influencia de los factores dietéticas,
en el desarrollo de Ca próstata. Algunos
han sugerido que una dieta con elevado contenido
lipídico
contribuye a la carcinogénesis en la próstata. Los
carotenoides (especialmente el licopeno), presente
en los tomates y sus derivados, se han
relacionado con una reducción en el riesgo
de padecer cáncer
de próstata. Los Fitoestrogenos (flavonoides
e isoflavonoides), también,
y se encuentran presentes en el arroz, soja, cereales
y té verde. Por
ultimo, mencionar que la dieta Mediterránea,
considerada hoy dia como protectora contra
canceres endocrinos, así como enfermedades
cardiovasculares. No
existe asociación aparente entre el tabaco
o la ingesta de alcohol. Y el desarrollo de CA prostático.
Con la edad
se incrementa la frecuencia de desarrollo de CA Prostata
y de desarrollo de Hipertrofia benigna prostática, por eso se ha sugerido
una relación
entre ambos. Pero a pesar de la concurrencia ocasional
entre ambas patologías
en un mismo paciente, los factores etiológicos
que originan ambos procesos no estén relacionados.
En el ámbito microscópico, en el estudio
Histopatológico, el carcinoma prostático
suele ser glandular, de forma similar a la configuración
histológica normal de la próstata.
La gradación se basa en criterios arquitecturales
y se conoce como escala de Gleason, compuesta del
grado más prevalente o primario (1-5) más
el grado secundario (el siguiente en prevalencia,
1-5), por lo que sus valores pueden oscilar entre
2 (tumores muy bien diferenciados) y 10 (muy poco
diferenciados.
Síntomas y Diagnóstico
El cáncer de próstata suele ser lentamente
progresivo y puede no causar síntomas salvo en
las fases tardías del proceso, en los que se pueden
producir síntomas por obstrucción al flujo
de salida vesical, obstrucción ureteral y hematuria. Las
metástasis en la pelvis, las costillas y los cuerpos
vertebrales pueden ocasionar dolor óseo.
La existencia al tacto rectal de una induración pétrea
o un nódulo prostático sugieren malignidad y se deben distinguir
de la prostatitis granulomatosa, los cálculos prostáticos y otras
enfermedades menos frecuentes. Sin embargo, un tacto rectal normal por si solo,
no permite excluir el diagnóstico de carcinoma, precisa complementariamente
de estudio analítico y eco grafico. El diagnóstico exige
de la confirmación histológica; ésta se suele realizar en
la biopsia obtenida mediante punción transrectal o transperineal,
guiada digitalmente y/o por ecografía, que se puede llegar a hacer
de modo ambulatorio sin anestesia.
El carcinoma se diagnostica de modo incidental cuando se encuentran cambios malignos
en el tejido resecado durante una cirugía por una posible hipertrofia
benigna.
El cáncer de próstata suele producir metástasis óseas
osteoblásticas, cuya detección mediante gammagrafía ósea
o radiología es diagnóstica en presencia de una próstata
de consistencia pétrea.
La ecografía puede dar información para el estadiaje,
sobre todo porque valora la infiltración capsular y de la vesícula
seminal.
El PSA (Antígeno especifico Prostático)
se considera el marcador más sensible para controlar la progresión
del cáncer y la respuesta al tratamiento. Sin
embargo, la PSA muestra una elevación moderada en el 30 al 50% de los
pacientes con hiperplasia benigna de la próstata (en función del
tamaño de la misma y del grado de obstrucción) y en el 25 al 92%
de los pacientes con carcinoma (según el volumen tumoral). La existencia
de unos niveles de PSA significativamente elevados sugiere la extensión
extracapsular del tumor o la existencia de metástasis.
Estadíos Clínicos del Cancer de Próstata:
T1A: Hallazgo histológico detectado en el curso de una RTU (Resección Endoscópica Trasuretral).
T1B: Tumor identificado en el curso del estudio de un PSA mediante biópsia con aguja.
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Estadíos Clínicos del Cancer de Próstata:
T1: La mayoría de los cánceres se desarrollan en la zona perférica, y son clínicamente inaparentes.
T2: Cuando aumentan de tamaño suficientemente pueden ser palpables mediante el examen rectal digital.
T3: Se produce invasión de la cápsula prostática.
T4: La lesión se extiende a vesículas seminales y órganos adyacentes. |
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Pronóstico
y Aspectos Terapéuticos.
En muchos pacientes es posible un control a largo plazo
e incluso la curación. Sin embargo, la posibilidad
de curación depende, de diversos factores, como
el grado del tumor en el momento del diagnostico, el
estadio basada en la clasificación TNM y el nivel de PSA previo al tratamiento. Cuando
los pacientes tienen tumores de bajo grado limitados
a la próstata, y son tratados precozmente,
la supervivencia es idéntica a la de los controles
de la misma edad sin tumor.
Algunos pacientes ancianos con cáncer prostático
localizado, sobre todo si es bien diferenciado, pueden
no necesitar tratamiento porque el riesgo de morir
por otra causa supera al de hacerlo por el tumor. Sin
embargo, lo habitual es someterse a un tratamiento
definitivo, como prostatectomía radical o radioterapia.
- A) La prostatectomía radical resulta
la indicación optima óptima para los
pacientes jóvenes y hasta la séptima
década, con larga expectativa de vida, ya que
muestra el menor riesgo de incontinencia urinaria (un
2%) y un 50% de ellos consiguen mantener la potencia
eréctil (si al menos se conserva un paquete
neurovascular). Se puede realizar por vía
abierta y laparoscópica.
- B) La radioterapia puede
conseguir resultados comparables, sobre todo en los
pacientes cuyos niveles de PSA previos al tratamiento
son bajos. La radioterapia
externa habitual suele aplicar 70 Gy (7.000 rads)
en 7 sem. Las técnicas tridimensionales consiguen
administrar de forma segura dosis próximas
a 80 Gy (8.000 rads) y los datos iniciales sugieren
que la posibilidad de control local es mayor. Todavía
se sigue valorando si la irradiación
intersticial (implantes radioactivos en siembra)
conseguirá resultados equivalentes. La radioterapia
local suele ser paliativa en pacientes con metástasis óseas
sintomáticas.
Otras alternativas en studio:
- Criocirugía: basado en que
temperaturas -40ºC destruye tejido - criolesion-,
aparece un edema periferico que induce una hipervascularizacion.
Según autores, este es el punto que permanece
en debate, acerca de las teorías de la crio-inmunología.
- HIFU (Focalización ultrasónica de
alta intensidad) basado en alta tecnología y
que pretende la destrucción ultrasónica
del tejido canceroso, mediante barridos-mapeados milimétricos.
- C) Hormonoterapia: ablativa o aditiva:
- La orquiectomía (castración
quirúrgica), tiene un valor paliativo
notable en el cáncer metastático
de próstata,
de manera que suele prolongar la supervivencia
de manera significativa.
- Los estrógenos poseen un efecto paliativo eficaz
en el cáncer de próstata, pero incrementan
el riesgo de cardiopatías. Estas
observaciones condujeron al tratamiento con inhibidores de la secreción
de gonadotropinas. La leuprolida, un análogo
sintético de la hormona liberadora de gonadotropinas,
inhibe la secreción de gonadotropinas y la producción
posterior de andrógenos gonadales y resulta tan
eficaz como la orquiectomía (castración),
en la paliación del cáncer de próstata. Incluso
puede lograrse un bloqueo androgénico más
completo mediante la adición de un antiandrógeno
oral (flutamida o bicalutamida), que limita la unión
de los andrógenos a sus receptores; esta
combinación parece prolongar la supervivencia
libre de enfermedad de manera significativa.
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| PROSTATITIS Y PROSTATODINIA (Dolor de origen pélvico) |
El término prostatitis es utilizado para
hacer referencia a una gran variedad de alteraciones
que van desde una infección bacteriana a
síntomas inespecíficos del tracto genitourinario,
caracterizados fundamentalmente por dolor perineal
o genital, síntomas miccionales (como dolor
miccional o frecuencia miccional) o disfunción
sexual (en sus diversas manifestaciones).
Si
a esta clínica ambigua le añadimos
una incidencia elevada en la población,
un desconocimiento en el origen y mecanismo de afectación, un
diagnostico complejo y controvertido, y por ultimo estrategias de tratamiento
a menudo frustrantes para el paciente y el propio medico, tendremos ante nosotros
una problemática urológica de primera magnitud.
El
Instituto Nacional de la Salud (NIH) clasifica el
síndrome de inflamación prostática
en: Prostatitits aguda bacteriana, prostatitis crónica
bacteriana, síndrome de dolor pélvico
crónico inflamatorio o no inflamatorio
y prostatitis inflamatoria asintomática (se
evidencia inflamacion en una biopsia, semen, secrecion
prostatica, pero en ausencia de síntomas).
La Prostatitis Bacteriana Aguda se
caracteriza por escalofríos, fiebre alta,
tenesmo y polaquiuria, dolor perineal y en la parte
baja de la espalda, grados variables de obstrucción
de la micción, disuria o dolor urente a la
micción, nicturia, hematuria macroscópica
y con frecuencia artralgias y mialgias.
La glándula prostática a la exploración,
es dolorosa y aparece indurada y tumefacta de forma
focal o difusa, y suele estar caliente cuando se
palpa con suavidad desde el recto.
Entre las pruebas de laboratorio que confirman el
diagnóstico destacan la piuria en el análisis
de orina, los urocultivos positivos y, en ocasiones,
hemocultivos positivos. El cultivo de las secreciones
prostáticas suele demostrar gran cantidad
de bacterias patógenas (sobre todo gérmenes
entéricos gramnegativos). Sin embargo, como
se puede producir una bacteriemia, no se debe realizar
masaje intenso de la próstata con inflamación
aguda hasta que se hayan obtenido niveles sanguíneos
adecuados del antibiótico apropiado. Como
la prostatitis aguda se suele asociar con una cistitis
aguda, se puede reconocer el germen patógeno
en cultivos de la orina espontánea.
El tratamiento comprende medidas de sostén
generales como reposo en cama, analgésicos,
sustancias para reblandecer las heces e hidratación.
El tratamiento inicial con una fluoroquinolona suele
ser eficaz y se puede administrar hasta que se conozcan
los resultados de los cultivos y de los estudios
de sensibilidad antibiótica. Si se obtiene
una respuesta clínica satisfactoria, se mantiene
el tratamiento durante unas tres semanas para
evitar la prostatitis bacteriana crónica. Si
se sospecha una sepsis, se deben administrar antibióticos
de amplio espectro que cubran grampositivos y gramnegativos
i.v. hasta que se conozca la sensibilidad bacteriana.
Si la respuesta clínica es adecuada, se mantiene
el tratamiento i.v. hasta que esté afebril
durante 24 a 48 h y después se cambia por
el tratamiento oral. Si se produce una
retención urinaria completa, es preferible
el drenaje vesical mediante cistostomía suprapúbica
que una sonda uretral. En pocas ocasiones se produce
un absceso prostático que deba ser tratado
quirúrgicamente.
La Prostatitis Bacteriana Crónica se
presenta con síntomas variables, aunque el
más característico es una infección
urinaria recidivante debida al mismo patógeno
presente en las secreciones prostáticas. Algunos
pacientes están asintomáticos, presentando
sólo baciluria que reaparece entre los ciclos
de tratamiento antibiótico. Sin embargo, la
mayoría de los pacientes refieren dolor perineal
y en la parte baja de la espalda, tenesmo y polaquiuria
y micción dolorosa.
Es importante explorar al paciente antes de prescribir
algún tipo de tratamiento. Si hay afectación
del contenido escrotal, existe una molestia
intensa, con tumefacción, eritema y dolor
grave a la palpación. Al
tacto rectal se reconoce una próstata moderadamente
dolorosa e indurada de forma irregular, pero no existen
hallazgos específicos. Puede producirse una
secreción copiosa, que al analizarla es posible
reconocer numerosos polinucleares, con frecuencia
en grandes acúmulos, y macrófagos cargados
de lípidos (cuerpos grasos ovales)
Las causas más frecuentes de prostatitis crónica
son los bacilos gramnegativos, pero también
se ha relacionado a los enterococos y las clamydias
con infecciones crónicas. Se acepta actualmente
que la prostatitis se produce fundamentalmente por
vía canalicular retrograda, salvo formas infrecuentes
en los que los microorganismos alcanzan la
próstata por vía hematógena
( Tuberculosis, Cándidas, virus,... Una
vez que las bacterias entran en los conductos
y glandulas prostaticas se multiplican rapidamente
e inducen una respuesta del organismo con infiltración
de celulas inflamatorias. Se han descrito factores
de riesgo como fimosis, coito anal no protegido,
infecciones del tracto urinario, epididimitis aguda,
uso de catéteres etc...
Es más eficaz el tratamiento con fluoroquinolonas vía
oral. La prostatitis crónica bacteriana suele
recidivar y se trata con un segundo ciclo antibióticos,
siendo una fluoroquinolona el tratamiento de elección.
La Prostatitis Crónica No Bacteriana es
más frecuente que la bacteriana; se ignora
su etiología. Se piensa en una causa
autoinmune, de manera que estímulos
antigénicos, bien de origen microbiano o por
presencia del reflujo urinario, determinan la producción
de local de inmunoglobulinas, causantes del proceso
inflamatorio local.
Los síntomas
recuerdan a los de la prostatitis crónica bacteriana, con aumento del
número de polinucleares y presencia de cuerpos grasos ovales en las
secreciones prostáticas. Sin embargo, no suelen referir antecedentes
de IU, aunque es necesario realizar cultivos de las secreciones prostáticas,
de la vejiga, y quizás de la uretra, para descartar un patógeno
bacteriano.
Los baños de asiento calientes, los fármacos
anticolinérgicos y el masaje prostático
periódico (sobre todo en la prostatitis congestiva)
alivian los síntomas. Los antibióticos
no mejoran la clínica, aunque los AINEs pueden
resultar útiles.
La prostatodinia o síndrome de dolor
pélvico crónico es un proceso
no infeccioso ni inflamatorio que afecta a varones
jóvenes y sus síntomas se parecen a
los de la prostatitis.
Ha sido relacionado con el estrés y alteración psicosomática, que
provocaría una alteración funcional neuromuscular pélvica,
con el consiguiente incremento de la presión uretral proximal que, además,
facilitaría el reflujo de orina hacia las glándulas prostáticas. Por
otra parte, se ha demostrado la asociación del dolor pelviano o
prostático y la disfunción del suelo pélvico, lo que indicaría
un mecanismo etiopagénico compartido en relación con la inervación
pelviana. Otro hecho demostrado, es la alteración de la sensibilidad
al calor y dolor a nivel de la zona perineal, lo que originaria respuestas
dolorosas desproporcionadamente altas a estos estímulos y que
explicaría las dificultades de tratamiento de estos síndromes
dolorosos. También se involucra a las prostatitis crónicas con
la llamada “enfermedad pélvica” venosa” que englobaría
las hemorroides y el varicocele y en donde una disfunción del
retorno venoso del plexo pelviano seria responsable de las manifestaciones
sobre él arrea prostática.
En general no se producen signos de infección
ni inflamación al explorar la orina o las secreciones
prostáticas. El tratamiento es empírico
con analgésicos, bloqueantes alfa adrenérgicos
y ansiolíticos. Sin descartar la necesidad de
apoyo psicoterápico.
Es muy importante una Revisión Urológica
a tiempo.
Así se puede detectar precozmente la patología
Urológica en sus estadios iniciales, cuando los síntomas
son mínimos o inexistentes, evitando así que progrese hasta niveles
donde, las posibilidades terapéuticas disminuyen y son más
agresivas.
En Nuestro Centro, el Equipo Medico valorara, en cada caso particular,
la posibilidad de tratamiento.
Si desea una atención
mas concreta y personal mediante una Consulta / revisión Medica en
Nuestro Centro, solo tiene que:
Llamar
al teléfono 96 369 48 86 (prefijo
España 34).
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